lunes, 11 de enero de 2016

Tenés cara de Eiti Leda.

¿Cómo te digo?,
¿cómo te explico?
nunca sé cómo arrancar.
Quiero gritar,
hasta que el sol tiemble,
Quiero escarbar,
al fondo de tu mente.
Nos reunimos, transgredimos,
a las leyes del azar.
Confluimos hacia el centro
y no sé cómo empezar.
Sólo sé que te daré toda mi locura,
Si vos me impulsas a ser libre,
libre con vos,  libre sin vos,
nunca libre de vos.
¿Cómo te digo?,
¿Cómo te explico?
Creo que al fin pude arrancar


jueves, 7 de enero de 2016

Yo creo y con eso basta...

Siempre que viniste a mi, se revolucionó absolutamente todo. Creaste vida desde el polvo, te creaste a vos misma y también me creaste a mi. Floto por ahí y me repliego en silencios compulsivos, pero nos esquivamos siempre, como esperando algo, como esperando una "fatalidad o un llamado del cielo"
Tus ojos camaleones saben exactamente la posición de mi alma. Siempre apareciste justo después de perder la fe en todo. Dicen que la hora más oscura de la noche, es justo antes de amanecer... y creéme que estas ganas de vivir en vos es el más hermoso amanecer que pude disfrutar.
Yo creo que pensás en mi, yo creo y con eso basta.


Día cero.

"Nunca nada se repite como la primera vez", es algo que escribió Rodolfo sin conocer mi historia.  Los escenarios fueron mutando a través de los años, pero la misma mirada perdura. La primera vez que la vi fue en un sueño que se tornó pesadilla, pesadilla que se tornó en armonía, armonía que se hizo sueño y volver eternamente al mismo ciclo.
La realidad pesaba y todo existía entre las sombras, logré escapar de la cárcel de huesos y piel tan sólo para descubrir que el vuelo se hacía pesado y la oscuridad me dominaba; un personaje alado custodiaba mi humanidad para nada bendita; el dolor corrompe pero también te protege. Me arrastré por el piso mientras todo este plano se inundaba de una nube negra y tóxica que hacía diez veces más difícil cualquier movimiento que te puedas imaginar, que hacía cien veces más lento el pensamiento. Logré salir y literalmente apareciste en el fondo  de un túnel que conducía a la luz. En este primer encuentro te abracé, como se abraza un bebé, a tus piernas y sentí alivio. No te pude mirar la cara la primera vez que te vi, pero vi tu aura que se me repite entre rostros y cuerpos, entre miradas que perturban y sonrisas que despiertan lo más animal.
Ya nos vamos a encontrar."